Un retrato elocuente me llena de melancolía.
Recuerdos lejanos se tornan en macabros instantes.
Tú, ninfa culpable, me llenaste de aquella desidia maldita.
¡Ho! Peste mental, termina ya mi vida confusa
Más sin embargo mis lamentos no obtienen
algún efecto en aquel delirio.
Mi cuerpo se ha desatado en el festín de Baco.
Tan agonizante mi desidia, continuo tambaleante
en la realidad benigna.